El circuncentro forma isósceles con cada par de vértices del triángulo. Este hecho simple de la geometria del círculo tiene una instancia de uso en este caso para demostrar la semejanza entre los triángulos ABC y PQR. Llamemos α a los ángulos en la base AB, β a los de la base BC y γ a los CA. Entonces es claro que esos tres ángulos suman 90 grados.

Teniendo a la vista la figura del problema, los ángulos β en la base BC son ángulos inscritos en los circuncírculos de POB y de POC, con arcos correspondientes a la cuerda común OP. Viendo el arco OP desde R se concluye que el ángulo ORP=β. De manera sililar podemos concluir que el ángulo OPQ=β.

Por otro lado, α está inscrito en el circuncírculo de POB e intercepta el arco RO. Si este arco lo vemos desde P, es claro que el ángulo OPR es igual a β. De manera similar, γ intercepta el arco OQ del circuncírculo de OPC. Y si vemos OQ desde P, se puede ver que el ángulo OPQ es igual a γ.

Se concluye entonces que el ángulo RPQ es igual al CAB, y que QO es altura (ortogonal a RP) del triángulo PQR (puesto que α, β y γ suman 90). Por la misma razón RO es ortogonal a PQ.
De aquí que PO sea también ortogonal a QR (las alturas concurren). Pero entonces, los ángulos QRO y RQO son de medidas γ y α respectivamente. Se ha demostrado entonces la semejanza de los triángulos PQR y ABC, y que O es ortocentro de PQR.
Para ver que los triángulos POB, POC y PQR son del mismo tamaño, basta observar que cada par de triángulos comparten una cuerda y que ésta, en cada caso, es capaz de un mismo ángulo inscrito en sendos circuncírculos. Si esos ángulos inscritos los trasladamos al centro de sus respectivos círculos se mantienen iguales (aunque su medida se duplica). Se forman entonces dos isósceles congruentes donde los lados iguales son radios.
