Para todo primo p, si p2+2 es primo entonces p3+2 es también primo.
Experimentando un poco con primos pequeños llega uno a que p = 3 cumple. Y no cumplen ni el 5 ni el 7 (ni el 2). Comentario metódico: Lo que tiene que hacer un buen solucionador de problemas de concurso es suponer (mejor dicho “maliciar”) que p = 3 es el único caso que cumple (9 + 2 = 11 es primo y entonces 27 + 2 = 31 es primo). Para desechar los casos restantes es para lo que se usa aquí la aritmética modular: Todos los primos dejan residuo 1 o 2 al ser divididos entre 3 (aunque esta afirmación tiene su excepción –permítaseme dejarla en suspenso, para que pueda ocurrir el efecto sorpresa). Entonces, p2+2=1+2=0(mod3). Ooops. ¡No hay primos de la forma p2+2. A menos, claro está, que p=3. Y ese caso ya lo verificamos. Por tanto, para todo primo p, si p2+2 es primo entonces p3+2 es primo.