
Algunas consecuencias inmediatas de la preservación de la suma y del producto en las congruencias son las siguientes tres:
Sumar una constante
a≡b(modm) implica que a+c≡b+c(modm) para cualquier entero c.
Esto es evidentemente cierto, pues c≡c(modm) (propiedad reflexiva), y por la preservación de la suma llegamos al resultado.
Multiplicar por una constante
a≡b(modm) implica que c⋅a≡c⋅b(modm) para cualquier entero c.
Es igual de evidente que la anterior, se usa la propiedad reflexiva junto con la preservación del producto.
Elevar a una potencia entera
a≡b(modm) implica que an≡bn(modm) para cualquier entero n≥0.
Esta observación es menos obvia que la anteriores, pero es igualmente cierta y fácil de probar. Primero que nada, el caso n=0 es evidentemente cierto pues an=1=bn. Entonces, lo interesante es probar para n≥1,
Para la demostración formal debe procederse por inducción, pero en esta ocasión sólo vamos a convencernos de ello, analizando los pasos de dicha demostración.
Primero que nada, observemos que como a≡b(modm) y a≡b(modm) (sí... dos veces lo mismo), podemos multiplicar ambas congruencias por la regla de preservación del producto y obtener que a2≡b2(modm).
Podemos repetir esta regla del producto, pero ahora para a2≡b2(modm) y a≡b(modm), y de esta manera obtener que a3≡b3(modm).
Entonces, no es muy difícil convencerse que este proceso nos lleva a que an≡bn(modm) para cualquier entero positivo n, como queríamos probar.